13 de noviembre de 2007

Farolillo

Hace tiempo que no se ve el resplandor, se dijeron los caminantes con los ojos dirigidos a un punto impreciso, donde quizá sus miradas se encontraban. Era un pueblo abandonado al que se referían, pueblo frecuentado por mochuelos que hacían novillos y por los novillos que antaño fueron y amor se prodigaron en muchas de las pocas casas que conformaban la aldea a la que encomendaban sus recuerdos, apagados con la última de las farolas, a casa encaminaron su vejez por la oscuridad del sendero.

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