26 de mayo de 2010

No buscamos lo que somos

Soy un astro embrionario, una estrella imposible.
Estoy ante un viaje in vitro, uno más, el último.
La crónica de un viaje por hacer, la mochila llena de comienzos me traslada a otros días en los que andaba la ciudad, aquella vez acumulando finales; miscelánea, porque dentro de mí ambas sustancias tienen forma anatómica y pedales, y llegan a ser lo mismo.
Era la persona que más tardaba en tomarse un café. Pasaría todos sus días y todas sus noches de la misma manera, escribiendo lo que estaba a punto de no escribir; escribiendo, por ejemplo, historias de nenas con los morros pintados de chocolate negro, infinitas, devorando libros que te agarran por dentro, y sólo ésos.
Y seguir, seguir volando, como vuelan las ranas.

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