20 de diciembre de 2010

Bosque

Más tarde, con el tiempo, plantaremos un árbol. Guarda las semillas de tus manos, en la rama izquierda se muestran preciosas. Espera unos años más, tiene que crecer la semilla del alma, la más importante. Entonces, podrás ser un bosque entero. Yo pondré nombres a todos tus hijos . Y el viento les contará historias de sus viajes de mar.

1 comentario:

Marinero en Marte dijo...

Cuanta literatura y hermosura en cuatro líneas.