9 de diciembre de 2010

Duermo mucho, pesadillas, ganas de estar, en esos viajes sin freno en la cuesta abajo, en la turbina, angustia bajo edredones. La mañana no la he conocido. Frío sol de invierno y apetencia lejanos, y yo tan jodidamente cerca que me olvido, quiero, el plan de medianoche y otra compañía, sobre todo y sobre todos, esa otra compañía hacia la que trasladarse.

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