8 de diciembre de 2010

Me gusta mi trabajo

Es puente y trabajo. No era emocionante, otras cosas me ocupaban la almendra, tanto, que dolía. De camino aprovechaba los momentos previos, la libertad que corría en contra de mi melancolía. Acordarse entonces de unas buenas tortitas me iluminó la cara y, al entrar, el pie bueno se adelantó al otro parándose frente a ellas.
Después, montar unas colas del Madrid medieval me permite un viaje, así que me dispongo, en la tarde de hoy, a perderme por las calles de Madrid, a imaginar, mirando sus imágenes movidas, lo que me acompañará tan solo después. Hoy, me gusta mi trabajo.

1 comentario:

Marinero en Marte dijo...

leí con un tanto por ciento de envidía al imaginarme cómo sería eso de trabajar viendo vídeos de Madrid...