6 de febrero de 2011

La fotografía


Fotografía de Nan Goldin




Antes de salir a escena toda actuación se desenvuelve en bruma y sueño. La noche gélida y el fotógrafo parecen abandonarme a mi suerte, me pretenden digna pero tengo un cabreo mayor al esperar el autobús. Un coche hace estallar un charco envolviéndome en agua sucia. A la mierda todo, necesito un trago. Camino desnuda con el chubasquero rojo en las manos, hasta que le encuentro, me detengo ante él y entonces me pongo el chubasquero. Me pregunta dónde puede tomar algo; conozco un sitio pero tengo que irme. Me pide acompañarme. Hay que reinventarse para entrar, así que me quito el chubasquero. Sería un bar pero nadie nos atiende, está abierto y vacío.

— ¿Llevas peluca?
—Sólo para los viajes. ¿Qué?
—Parece que sabes bien a dónde dirigirte y a quién.
Tiene una sonrisa de ensueño.
— ¿Has escuchado antes nuestra conversación? El chico asiente.
— ¿Tienes ganas de besarme?
—Sí
— ¿Te gustan los hombres?
—Sí
— ¿Y si yo fuera un hombre?
—Me encantaría que fueras un hombre
—Ya lo soy.

Hablamos de todo menos de mujeres. No sabría decir cual de los dos no lo encontraba interesante, esa noche nos lo habíamos llevado por delante, simplemente.
¿Y qué quedaba? Me acordé de Goldin e imaginé la fotografía que esperaba hacerme, cuando me encontrase y fuésemos mujeres o lo que nos hiciera más dignas, ese bar era desde luego una baza…si quería un taxi que me hubiera recogido en casa, y de fondo hablarían por hablar porque nada resultaba entonces más innecesario. Miré a mi acompañante y le espeté: Busca a alguien que te observe, que sepa muy bien que existes, que parezca conformarse con eso, y llámale…llama a Goldin, tiene que hacernos la foto…

2 comentarios:

koolauleproso dijo...

Eres impresionante, también en el relato breve. A mi este cuento , me recordó a uno de mis relatos preferidos, "Sabor a pintura de labios" del argentino genial Enrique Anderson Imbert.
Saludos desde la orilla del Cantábrico

María dijo...

Gracias, me alegro que te guste, es algo extraño e inacabado, pero me decidí a colgarlo.
y gracias por la referencia, lo buscaré y leeré.
Saludos de vuelta!