12 de abril de 2012

Ojos cerrados a la piel


Da igual si el día de la semana está ocupado, si hay otras personas. Mejor si estamos solos, pero da igual el día de la semana. Si nos vemos o si no, da igual. Un día Clara nació y otro día la conocí. Me gusta su ritmo de peluche. Y un día, da igual el día, Clara me habla de otro hombre. Hay otro hombre. Otra persona. Da igual. Si a ella no le importa, a mí no me importa. No estoy mintiendo, una mentira sería más fácil. No puedo dejar de tocar la piel de Clara. Le acaricio la piel cuando nos perdemos. Los días que nos vemos se introducen poco a poco en los días que no nos vemos. Y son esos días, cuando Clara no está, cuando le acaricio todo el cuerpo y no tengo la sensación de otro hombre.

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