3 de mayo de 2012

Lo normal

He vuelto a ser normal y es una pena. Me gustaba más antes. Normal significa tener una vida normal, estar normal en situaciones normales, no disfrutar más que cuando haya una gran ocasión para hacerlo, entonces puedo hacerlo, entonces vale la pena ser como cualquiera en este vagón de metro, como cualquier persona de esta empresa llena de personas, como cualquiera que te cruzas por la calle y como cualquiera que está en su casa con la tele encendida detrás de unas cortinas semitransparentes. Normal porque no quiero mirar más allá, más dentro de todo eso, más a los ojos de las personas que se cruzan conmigo. Eso me da pena. No sentir para no sentir dolor. Tenemos todo lo necesario para no sentir: tengo una tele, tengo un piso, tengo trabajo, tengo amigos, tengo leche en la nevera, tengo todo lo necesario para estar bien, para no desear, para conformarme con esta vida normal. Pero mis decepciones me obligan a mirar. A querer salir de la normalidad aparentemente feliz que nos rodea. A no querer, simplemente, normalizar la vida.

1 comentario:

ángel martínez dijo...

Horario:
de 9 a 14
pausa de 14 a 16:30
tarde de 16:30 a 19:00

el mar está al lado. Explicablemente, lo recordé el sábado por la mañana cuando colgué mi ropa.