14 de julio de 2012

Llegan los tiempos...

Llegan los tiempos del pensamiento. Ya está siendo un viaje interior, no te lo imaginas. Yo había decidido vivir bien, pero había olvidado que significara vivir fuera. Elegir, bohemia en Madrid, miseria en Madrid, aguantar el tiempo justo antes de caer. Intentar hacer lo que nos gusta, escoger lugares demasiado asfixiantes. O irme lejos, donde no haya un único problema que nos asole, donde no haya que hablar de crisis porque, joder, la vida no es una crisis. No. No importa lo que nos prometieran, nunca he creído en promesas ajenas. Estoy cansada de hablar de lo mismo, de andar todo el día cabreada. Se me está empezando a olvidar, también, ver a la gente contenta. No estamos a gusto. Cuando cada vez son más los olvidos, son menos los recuerdos. Conseguirán que creamos que esta es la única existencia posible, que no tenemos manera de salir, que no seremos capaces porque hemos olvidado cómo se hacía.

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