21 de septiembre de 2012

Leer en un buen momento

Me pregunto si para el lector común, leer corresponde a un estado anímico estable o, si como a mí, la lectura le provoca emociones tan intensas que la traspasan, o si mi vida era ya una aceleración e intensidad internas que tan sólo se retroalimentan con las historias leídas. Ayer, por ejemplo, una amiga me dijo que había vuelto a leer, tras pasar una época turbulenta. De aquí mis deducciones. Ella lee en los periodos tranquilos, ah, la tranquilidad de la lectura. En gran parte por eso me considero una persona tranquila. Lo de dentro es otra cosa. Lo de dentro de los libros, también. Pero una persona que lee es una imagen sosegada, como si no estuviera la imaginación volando a miles de latidos de ahí, como si no estuviera ahí, por eso quizás lo de la imagen tranquila, la apariencia de tranquilidad, me encanta. Entonces le recomiendo libros, ésta es ya otra historia.

1 comentario:

Marinero en Marte dijo...

La imagen sosegada de alguien leyendo. Me gusta la idea. :)