15 de octubre de 2012

Las relaciones son para los adultos

Hablas por hablar. Estás siendo demasiado sincero. No quiero conocer tu subconsciente. Concreta tres ideas, y dímelas. Entre tanto email kilométrico, ¿cuál es el quid de la cuestión? No me hables más de esas dos historias, cuando encuentres otra, me hablas. Me hablas. Me hablas y me convences. Me hablas otra vez en los capítulos sueltos de los libros. En las canciones que suenan. Me enciendes. Como un cigarrillo. Me apagas al final. Y todos sabemos que no vas a dejar de fumar por eso. Cuando quieras me concretas. Tres ideas.

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