4 de diciembre de 2012

el fin de año llega con diciembre

Llevo muchos días sin escribir. Sin ganas. Sin sentido. Hoy tampoco las tengo, pero me he encontrado con el calendario de Pilar Barrios, la última ilustración del 2012 que nos regala, y deja el año nuevo en una gran incertidumbre. Todavía hay cosas capaces de ilusionarme un poco. En medio de este mes que arde, de las personas que veo cada día derrumbándose, la empatía es tan brutal que no dejo de sentirme mal a cada rato. Todavía no sé cómo lo soportaré. He tenido que dejar de escribir. He tenido que leer más deprisa que nunca, con furia, con espasmos y con lágrimas. No dejo de repetir que no es verdad, que no está pasando, que no está ardiendo. No encuentro la manera de afrontar lo que viene. Sólo puedo enfermar de todo esto. Escribir la quema, el cierre, la muerte, la desesperanza. Seguir deambulando por ahí, hablándolo todo, sintiéndolo todo, odiándolo todo. Y amándolos a todos, los que levantan puños y se enfrentan y van a por ellos, y permanecen cada uno de los días de diciembre que nos van a abrasar las manos.

2 comentarios:

Marinero en Marte dijo...

Un abrazo enorme, como abrazos son los textos que nos has brindado durante todo este año.

koolauleproso dijo...

"Carpe diem", María. Yo, además de la terrible situación de ruina económica y moral que todos padecemos, acabo de recibir un golpe durísimo (la muerte inesperada de una gran amiga) y me propongo sublimarlo intentando disfrutar a tope de los placeres de la vida. No hay más.