22 de marzo de 2013

Todos los demás libros...



Todos los demás libros tendrán que esperar; ha caído en mis manos El cuarteto de Alejandría.
Una mina de oro de la que, acabado el primer tomo, Justine, solo puedo torpemente rescatar pepitas aisladas, pobres, ni siquiera dulces, gotas de mar.
Su comienzo, tal vez, anime a alguien a leerlo. Hacía mucho que no sentía tanta emoción al leer un libro.


 
Justine
PRIMERA PARTE

  Otra vez hay mar gruesa, y el viento sopla en ráfagas excitantes: en pleno invierno se sienten ya los anticipos de la primavera. Un cielo nacarado, caliente y límpido hasta mediodía, grillos en los rincones umbrosos, y ahora el viento penetrando en los grandes plátanos, escudriñándolos...
  Me he refugiado en esta isla con algunos libros y la niña, la hija de Melissa. No sé por qué empleo la palabra "refugiado". Los isleños dicen bromeando que solamente un enfermo puede elegir este lugar perdido para restablecerse. Bueno, digamos, si se prefiere, que he venido aquí para curarme...

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