15 de abril de 2013

Buenos días, sueños

Ayer fue domingo y primavera en Madrid. Todo el día en la calle con amigos. Nos íbamos encontrando gente conocida por el centro y por el barrio. Una amiga me dijo que los lunes le deprimían más ahora que cuando estaba trabajando. Los lunes tenía que inventarse cosas para hacer durante toda la semana. Pensar qué hacer para entretenerse, o para llenar las horas y los días. El fin de semana se liberaba de esa sensación de angustia del que no trabaja. Hoy es lunes. A mí, como casi siempre, me cuesta salir de la cama. La noche anterior hago el mismo ejercicio que mi amiga, pienso en un montón de cosas que tengo que hacer, motivaciones para despertar. Pero el sueño me gana. Apago una y otra vez el despertador para sumergirme en esa escritura fantasma de los sueños. Recorrer en la semi incosciencia el absurdo creado por la noche, la historia en la que te hayas más activa, parece, que en la propia vida. En fin, que iba a hablar de lo que iba a hacer hoy y acabo hablando de lo que soñaba. Creo que ahora me pondré a leer un libro.

2 comentarios:

Marinero en Marte dijo...

Mis lunes los salva la lectura de tu blog. :)

María dijo...

qué salao más dulce:)