21 de enero de 2014

Crónica de la libertad

La primera semana sin trabajo parecen vacaciones. He visitado muchos lugares dentro de la ciudad. Espacios abiertos y cerrados, físicos y mentales, reales y ficticios. Improvisados y planeados. La gran belleza. Gente en sitios. Kafka enamorado. Orange is the new black. La trabajadora. Relatos. El taller.

Un cocierto en una sala tan literaria.
 
Luke Haines. Más entradas para el teatro. Una charla literaria, descubrir que quieres leer a un escritor antes de leerlo. Leer un libro en dos días. La ilusión de escribir más. Ver a más gente, a otra gente.
 
Ser paseante. Ponerse el chándal y salir, coger la primera linea recta hasta perderse, rodear la ciudad, andar sus extremidades, llegar a parques, a mendigos, a claroscuros, a vías de antiguos ferrocarriles. El sur de Madrid abierto en canal y supurante. 
 
Un proyecto. Encontrar amigos. Continuar, alargar la vida por Tetuán, barrio de la Ilustración, Conde Duque. El bar sin nombre. Los vinos de la casa. El rock n roll y las lecturas.
 
Todos los días. Espacio. Lugares. Tiempo.

3 comentarios:

Veronica Boletta dijo...

¡Cuántas deliciosas sensaciones! Dan ganas de todo eso y más. Se sienten y saben a vacaciones. Y en realidad, es libertad que se expande.

moderato_Dos_josef dijo...

Veo que estás viviendo a fondo o a tope como decimos por aquí: Madrid. Yo también trato de hacerlo. He quedado con amigos de hace muchos años; estuve en la Sierra disfrutando de la nieve; pero no donde va todo el mundo si no en un lugar tranquilo de montaña con mis osbrinos y mi hermano y sigo leyendo. he terminado La Gárgola de Andrew Davison Y empiezo Flores para Algernosn de Daniel Keyes. ahora estoy con los extranjeros luego volveré a los españoles. Mientras tanto escribpo relatos en mi blog y me presento a un certamen con tres de mis relatos.

No paro.

Un abrazo.

María dijo...

me alegra mucho saber que no parais y compartirlo. celebro conocer vuestros blogs, y los autores nuevos y las experiencias y los planes libres. gracias!